Mariana Costa
Disponível em Português
¿Alguna vez te has sentido atrapado en una situación? ¿Quizás apegado a alguien? Si estás experimentando algo así, quiero darte una buena noticia: ¡los cautivos serán liberados! ¡No por mí, ni por nadie más, ni por ti mismo, los cautivos serán liberados por Jesús! Sólo Él tiene el poder de liberarnos de cualquier situación, aunque nos parezca imposible, en el cielo no hay imposibles. Es importante decir esto aunque lo hayas escuchado miles de veces: ¡Para Dios nada es imposible!
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para ..... poner en libertad a los oprimidos.....
Lucas 4:18
Me gusta recordar una enseñanza de mi madre, que tuvo un gran impacto en mí, especialmente durante mi adolescencia, un período en el que parecemos sufrir más, una pequeña situación puede volverse rápidamente tan intensa para un corazón joven que aún no es maduro. Siempre que estaba pasando por una mala situación, mi madre me decía: el tiempo todo lo cura. Al principio pensé que era solo una "charla de madre", parecía que ese dolor nunca desaparecería, pero después de algunas experiencias realmente lo entendí: ¡No hay dolor que dure para siempre!
¡No existe situación que nos mantenga estancados para siempre! Lo que estás viviendo pasará, pero está en ti atravesar esta situación de la mano de Jesús, sacando de tu experiencia un gran aprendizaje que será usado por Él más adelante en la vida de otra persona, o simplemente atravesar la situación y continuar viviendo tu vida normalmente. Dios no nos llamó a ser normales, nos llamó a ser locos, a dejar todo y seguirlo. ¿Quién en su sano juicio haría algo así?
Solo sé que Jesús me liberó cuando estaba atrapada en el pecado, y sigo escuchando Su voz diciéndome: ¡ven y sígueme! Si seguirlo es una locura, entonces prefiero estar loca que normal en este mundo. ¿Qué piensas? ¿Vamos juntas?
Puedes identificar situaciones que te mantienen atrapada? Cuánto tiempo has vivido así?
Si solamente dejas que el tiempo pase, tal vez parezca que todo va mejorando, pero finalmente el dolor volverá. Te animo a que pases un tiempo con Jesús y le permitas sanar tus heridas desde adentro y hacerte verdaderamente libre.
Jesús, gracias por tu libertad. Dispongo hoy mi corazón para que puedas sanarme desde adentro. El tiempo ha pasado, pero necesito esa unción especial de tu Espíritu, que me haga libre de verdad. Amén
Te invito a leer y meditar en estos versículos, deja que el Espíritu Santo, sane tu corazón.
Porque yo te traeré sanidad y curaré tus heridas, dice el SEÑOR; pues te han llamado Desechada, diciendo: ‘Esta es Sion, a quien nadie busca’
Jeremías 30:17
Pero cuando en su angustia clamaron al, Señor, él los libró de sus aflicciones. Envió su palabra y los sanó;
los libró de su ruina
Salmo 107:19-20
Sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.
Salmo 147:3