Janet Mariño
Ellos no tienen miedo de malas noticias; confían plenamente en que el Señor los cuidará. Salmo 112:7
En estos días he estado pensando en lo rápido que se mueven las malas noticias y lo fácil que es acceder a ellas.
Hay malas noticias en las redes sociales, en los noticieros; nos llegan malas noticias a través de mensajes de amigos y familiares. Hay malas noticias a diario! Malas noticias sobre la economía, la paz mundial, los gobernantes, del clima, sobre nuestra salud o sobre nuestra familia.
Y lo que es peor, nuestra mente se llena de malas noticias que nosotros mismos “inventamos”!! Noticias que en su mayoría no son ciertas pero, que son capaces de robarnos la paz, traen tristeza, estrés, ansiedad y dolor.
Quién no ha tenido cientos de pensamientos trágicos con solo un timbre en el celular, o la ausencia de un mensaje de texto, o el retraso en la llegada a casa de un ser querido?
Bueno, yo lucho con esto a diario!!! He creado “rutas” en mi cerebro que me conducen a un lugar de malas noticias y a diario intento crear rutas nuevas. Unas que me lleven de regreso a los pensamientos de Dios sobre mi y mi familia.
Cuando busco en la Biblia contenido sobre las malas noticias, encuentro un versículo que habla de esto específicamente:
Ellos no tienen miedo de malas noticias; confían plenamente en que el Señor los cuidará.
Salmo 112:7
Desde el versículo 1, el salmo 112, describe un tipo de persona con unas características particulares:
. Temen al Señor y les gusta obedecerlo.
. Son justos, generosos, compasivos y rectos.
. Tienen confianza y viven sin temor.
Al leer esto entiendo que las malas noticias van a llegar, pero siempre puedo escoger cómo recibirlas. Cuando sé que Dios es bueno, que Él hace que todas las cosas se unan y trabajen para mi bien; cuando mis acciones reflejan su amor y su carácter, también sé que con la mala noticia, Él traerá esperanza y fortaleza.
Mi trabajo entonces, es permanecer conectada a Él, y cuidar lo que alimenta mi mente y mis emociones.
Escoger lo que escucho, lo que leo a quien escucho y a quien le creo, son decisiones que solo yo puedo tomar y de ellas dependerá cómo enfrento cada día.
He decidido terminar este año de una manera diferente, quiero avanzar en estos días con esperanza, con paz y sabiendo que es Dios quien tiene la última palabra. Así que voy a llenar mis días de buenas noticias!
Voy a parar cada día, voy a respirar y observar a mi alrededor; voy a hablar de lo que amo, a evitar la queja. Voy a valorar cada logro y a celebrarlo. Voy a agradecer y a confiar en que Dios tiene buenos planes para mi y mi casa, y no tendré temor de las malas noticias, porque sé en quién he puesto mi esperanza.
Te sumas a ser de los que encuentran buenas noticias?
Gracias Señor por quien eres para mi. Por todo lo que has hecho y estás haciendo a mi favor. Por todo lo que me has dado, por darte tu mismo como la mejor noticia de todos los tiempos! Hoy decido buscar lo bueno que tienes para mi y convertirlo en una buena noticia. Amén.
Crees que Dios tiene buenas noticias para ti hoy? Te es difícil encontrar buenas noticias? Te animas a compartir una buena noticia en los comentarios? Tal vez alguien esté necesitando escucharla.