"Así que anden con cuidado. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos." – Efesios 5:15-16
(De la serie el camino)
Cada día representa una nueva oportunidad para caminar junto a Dios. Nuestra vida con Él es un viaje, y debemos preguntarnos constantemente: ¿Estoy caminando de manera sabia o descuidada?
A través de su vida, muerte y resurrección, Jesús nos abrió un camino hacia el Padre, permitiéndonos caminar con sabiduría y recibir, por gracia, todas las bendiciones que están destinadas a nosotros.
Entonces, ¿por qué a veces no vemos los resultados que esperamos?
Cuando Jesús murió y resucitó, completó la obra de redención (Juan 19:30). Esto significa que la salvación, el perdón y la restauración ya están disponibles. Sin embargo, Dios nos ha otorgado libre albedrío, lo que implica que debemos decidir caminar en lo que Él ya ha hecho (Juan 1:12, Romanos 10:9-10).
¡Jesús nos ofrece una vida abundante! Y esto no se refiere únicamente a la prosperidad material. El deseo de Dios es que prosperemos en todo "así como prospera nuestra alma".
Así que, una vida abundante comienza con un cambio interior que se manifestará en nuestra forma de vivir.
Hoy quiero compartir contigo algunos puntos que pueden ayudarte a caminar con sabiduría y disfrutar de una vida abundante:
Mantén viva tu relación con Dios. No podemos descuidar la oración y el estudio de la Biblia; si lo hacemos, nos enfriamos y perdemos dirección y propósito, volviéndonos más vulnerables ante las tentaciones, debilitando nuestro ser interior.
Haz del Espíritu Santo tu mejor amigo. Antes de su muerte, Jesús les dijo a sus discípulos que enviaría al Espíritu Santo para que estuviera con nosotros todo el tiempo, 24/7.
Él te brinda dirección y te guía hacia toda verdad (Juan 16:13).
Te ofrece consuelo y paz en los momentos difíciles (Juan 14:26).
Trae transformación y santificación a tu vida. Tu relación constante con Él ayuda a formar tu carácter (Gálatas 5:22-23).
Te llena de poder y valentía, permitiéndote compartir tu fe y ayudar a otros con confianza (Hechos 1:8).
Intercede por ti cuando no sabes cómo orar (Romanos 8:26-27).
Encuentra tu propósito. Pon tus dones, talentos y recursos al servicio de Dios, bendice a otras personas a través de quién eres y lo que haces.(Mateo 22:37-39)
Recuerda que Jesús está siempre a tu lado. Jesús nos dijo que habrían dificultades en nuestro camino. La buena noticia es que Él ya las venció! Y siempre está a nuestro lado para ayudarnos en medio de las circunstancias más difíciles. (Juan 16:33)
Mantén tu mirada en Jesús. Camina con sabiduría, ten paz en medio de las dificultades y confía, Jesús también te ha dado esperanza eterna (Juan 3:16, 1 Juan 5:11-12).
Hoy puedes ejercer tu libre albedrío y elegir vivir con sabiduría la vida abundante que Jesús ganó para ti, o vivir de manera necia, desaprovechando las oportunidades de acercarte a Él, conocerlo y recibir su amor.
Jesús no te garantiza una vida perfecta y sin dificultades, pero quiere ofrecerte abundante sabiduría, amor y paz.
¿Podrías definir cómo es tu forma de vivir? ¿Sigues el consejo de Jesús a diario?
¿Vives con sabiduría? ¿Aprovechas las oportunidades y recursos ilimitados que Él te brinda para tener una vida abundante?
Acércate hoy a Jesús, pídele al Espíritu Santo que te guíe y elige cómo deseas vivir.
Papá Dios, quiero ser sabia en mi forma de vivir. Hoy escojo tu vida, tus consejos. Pido que tu Espíritu Santo me guíe en mis decisiones y escojo escucharlo y seguir su voz. Sé que no es fácil, pero hoy recibo tu amor que me da libertad y me quita los temores, tu paz que calma mis emociones; escojo tu vida que me llena de abundancia. Amén.