El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Mateo 6:11
Janet Mariño
(De la serie: Padre Nuestro)
¡Vive un día a la vez! Hace varios años, el Espíritu Santo comenzó a enseñarme a adoptar esta forma de vivir. Me gustaría poder decir que, después de tanto tiempo de experimentar Su fidelidad, amor y provisión, y de saber que nunca me abandonará, vivo el presente con tranquilidad, sin afanes, sin ansiedad, sin preocuparme por lo que vendrá mañana, ¡pero no es así!
Confiar en que Dios me cuida cada día es un proceso que, sinceramente, no sé cuánto tiempo tomará, pero sigo avanzando, cada día, consciente de que la fe que tengo es para hoy, y que mañana seguramente se renovará.
El domingo pasado, escuché en la predicación algo que me impactó y quiero compartirlo contigo: hoy leemos las historias de la Biblia como algo normal de la vida cotidiana de las personas involucradas. Esto se debe a que nosotros tenemos acceso al desenlace de cada relato. Dios abrió el mar para que su pueblo pudiera cruzar, les proporcionó maná en el desierto, proveyó un cordero para que Abraham sacrificara en lugar de Isaac, hizo caer el muro de Jericó… y podría mencionar cada vez que Dios respondió a una oración o cumplió su promesa. El hecho es que ni Moisés, ni Abraham, ni Israel, ni Josué conocían la historia completa. Ellos confiaron, en medio de su ansiedad, de dudas y preguntas, y pudieron recibir la respuesta de Dios en cada situación.
La vida está llena de incertidumbres, y nos preocupamos por el mañana: las cuentas por pagar, la salud de nuestros seres queridos, los sueños que aún no se han realizado; y es normal, sentir ansiedad, tener dudas, porque todavía no vemos el final de la historia. La oración “Danos hoy el pan de cada día” (Mateo 6:11) nos invita a confiar un día a la vez.
En la Biblia encontramos versículos que nos recuerdan que HOY tendremos lo que necesitamos:
Los ojos de todos esperan en ti y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano y colmas de bendición a todo ser viviente. Salmo 145:15-16
Por tanto, no se afanen diciendo: ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿Qué beberemos?’ o ‘¿Con qué nos cubriremos?’. Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero el Padre de ustedes que está en los cielos sabe que tienen necesidad de todas estas cosas. Mateo 6:31-32
Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. Mateo 6:34
Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Mira, haré llover alimento del cielo para ustedes. Cada día la gente podrá salir a recoger todo el alimento necesario para ese día». Éxodo 16:4a
Hoy es el momento que tenemos para vivir, confiar y creer. Al finalizar el día, conoceremos el desenlace de la historia y veremos la respuesta de Dios, cómo nos sostuvo, lo cual debería llenarnos de esperanza para el mañana.
Te invito a vivir confiados HOY. No se trata solo del alimento físico, sino también del sustento emocional y espiritual. Cada día necesitamos Su gracia, Su paz y Su fortaleza. Recuerda que ayer Él te proporcionó lo necesario; tal vez no todo lo que deseabas, pero sí lo que necesitabas. Hoy puedes descansar en Su provisión, soltar la carga del futuro y dejar de intentar resolver lo que aún no ha llegado.
Jesús te invita hoy a vivir en el presente, dependiendo de Dios con la certeza de que Él no te fallará. Esto no significa que no planifiques, sino que no permitas que la ansiedad te robe la paz.
Hoy, entrega a Dios tus preocupaciones sobre el futuro. Escríbelas en un cuaderno y luego ora, confiándoselas a Él. Recuerda que Dios es fiel y Su provisión llega en el momento justo.
Papá, gracias porque Tú eres mi proveedor. Hoy decido confiar en Ti y descansar en tu fidelidad. Enséñame a vivir un día a la vez, con la certeza de que nunca me faltará lo que realmente necesito. Llena mi corazón de paz y ayúdame a recordar que Tú eres suficiente. En el nombre de Jesús, amén.