Janet Mariño
(De la serie: Padre Nuestro)
"Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los gentiles. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez. No seas como ellos, porque tu Padre sabe exactamente lo que necesitas, incluso antes de que se lo pidas."
A lo largo de mi vida, he enfrentado diversos desafíos en cada área. Uno de los más significativos ha sido en el ámbito de las relaciones interpersonales, incluyendo las familiares, de amistad, laborales, “ministeriales” y de pareja.
He comprendido que, aunque estas relaciones son distintas, todas requieren ingredientes fundamentales para funcionar.
La confianza, la comunicación, la empatía, el respeto/honra, el tiempo y el compromiso son algunos de los elementos esenciales en cualquier relación.
¿Es fácil? ¡Por supuesto que no! Requiere que trabaje en mi carácter, que establezca prioridades y que decida ser la hija, la amiga, la empleada y la esposa que fomenta el crecimiento de estas relaciones.
Al abordar este tema tan importante en nuestras vidas, no puedo dejar de pensar en mi relación con Dios, mi Padre, mi Creador y mi amigo. Esta debería ser la relación más significativa de todas. De Él proviene todo lo que necesito para ser y hacer. Por lo tanto, en los próximos días, quiero compartir un poco de mi experiencia contigo.
La clave para establecer una relación sana con Dios es la oración. Hemos escuchado mucho sobre esto, y en un momento de mi vida, se volvió complicado; ¿debo orar en la madrugada? ¿Tendrá mi oración efecto si lo hago en la cama por la noche?
¿Puedo orar mientras paseo o necesito estar en un lugar específico? ¿Qué palabras debo usar? ¿Cómo me dirijo a Dios al hablarle? ¿Debo cerrar los ojos? ¿Dónde y cómo coloco mis manos? Después de tantas preguntas, prefería no orar hasta tener un protocolo claro.
Sin embargo, descubrí que Dios no necesita un protocolo para que yo me acerque. Jesús, al morir y resucitar, abrió un camino para que me acerque a mi Padre, como un Padre que está listo para recibirme y tener una conversación conmigo.
En la biblia podemos encontrar muchos versículos que nos animan y nos invitan a orar:
Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:16-18
No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7
Y estamos seguros de que él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada;
pídeme y te daré a conocer secretos sorprendentes que no conoces acerca de lo que está por venir. Jeremías 33:3
Seguramente encontrarás muchos otros textos sobre la oración. Para Dios, es fundamental que establezcamos una relación de confianza y respeto, donde Él pueda mostrar su amor y misericordia hacia nosotros. Él desea que pasemos tiempo juntos y está verdaderamente comprometido con ello.
Un día, al leer Su palabra, descubrí algo maravilloso: “El Padre Nuestro”. Es la herramienta que Jesús nos dejó para aprender a hablar con nuestro Padre celestial. Es lo que necesitamos para tener una relación íntima, cercana y saludable.
Así que, avancemos juntas en esta hermosa experiencia.
"Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los gentiles. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez. No seas como ellos, porque tu Padre sabe exactamente lo que necesitas, incluso antes de que se lo pidas."
Esta primera parte es fundamental y habla de una relación basada en la confianza.
Sabes que Él te responderá. Esto no significa que la respuesta siempre será lo que deseas, pues tu Padre sabe lo que realmente necesitas. Así que esperas su respuesta, confiando que será lo mejor.
La relación con Dios no se trata de la cantidad de palabras que utilices, ni de repetir ciertos tipos de oraciones; la base de tu relación es Él, Su amor por ti y Su deseo de bendecirte. Incluso antes de que lo digas, Él ya conoce tu necesidad.
Hoy te animo a que empieces a crecer en tu confianza. Realiza el siguiente ejercicio: tómate un momento en el día y simplemente dile: “Tú sabes todo lo que necesito, y yo sé que me amas”. ¡Que esa sea tu oración al iniciar cada día!
Continuamos mañana...