Venga tu Reino..
Mateo 6:10a
Janet Mariño
(De la serie: Padre Nuestro)
Ayer celebré mi cumpleaños y, con el tiempo, este día ha adquirido un nuevo significado. Cada cumpleaños representa una oportunidad para festejar los logros alcanzados, reflexionar sobre mis metas y retomar lo que aún falta. Celebro la vida de Jesús en mi camino y cómo su presencia transforma todo. Me despierto con la expectativa de lo que Él hará, con las sorpresas que tiene preparadas para mí, y con la esperanza de que un nuevo ciclo comienza. Sin embargo, ayer no fue así. Me desperté alrededor de las 2:00 de la madrugada y logré volver a dormir cerca de las 5:00, justo cuando ya debía levantarme. Así que comencé el día cansada, con mucho sueño y triste por sentirme así.
Al bajar corriendo para salir, encontré en el comedor un postre con una velita, globos, un letrero de "Feliz cumpleaños" y una nota de mi esposo. Antes de salir de casa, se tomó el tiempo para organizar todo esto. Este gesto de amor transformó mi día por completo, cambió el ambiente, me dio ánimo y la certeza de que sería un día maravilloso. Te preguntarás cómo se relaciona esta historia con el tema de hoy: "Venga a nosotros tu Reino". Permíteme explicártelo a continuación.
Vivimos en una época de incertidumbre. Nuestro día a día está repleto de noticias sobre violencia, crisis y desesperanza. En ocasiones, parece que el mundo está atrapado en un caos sin solución.
Además, experiencias personales como la que te mencioné, que no son terribles pero te quitan la paz, junto con enfermedades, tristezas y preocupaciones, se presentan constantemente. Nos sentimos desanimados, exhaustos y anhelamos que algo extraordinario suceda.
Y es por eso que la frase de Jesús al enseñarnos el Padre Nuestro: "Venga tu Reino", cobra un sentido profundo y práctico; pasa de ser una simple frase a una oración sincera desde nuestro corazón.
El Reino de Dios no es un lugar lejano, sino una realidad que podemos traer aquí y ahora. Romanos nos dice que el Reino de Dios no se trata de cosas materiales, sino de justicia, paz y alegría.
Al iniciar su ministerio, Jesús proclamó: “el Reino de Dios se ha acercado”. Mientras caminaba, oraba, sanaba y liberaba a quienes lo necesitaban, el Reino de Dios se hacía presente.
Donde hay amor en acción, el Reino avanza. Donde hay paz en medio de la tormenta, el Reino se manifiesta. Donde hay alegría en circunstancias difíciles y justicia para los más vulnerables, el Reino de Dios está transformando vidas. El Reino de Dios se manifiesta cada vez que elegimos la paz sobre el conflicto, el amor sobre el odio, la alegría sobre la tristeza y la justicia sobre la injusticia.
Reflexiona un momento sobre las ocasiones en que has sentido la presencia del Reino en tu vida. ¿Cómo puedes compartir esos momentos con quienes te rodean? ¡Quizás hoy sea el día ideal para extender una mano amiga, sorprender a alguien con un detalle, ofrecer una palabra de aliento o simplemente escuchar con atención a alguien que lo necesite! Solo un pequeño gesto puede cambiar el mundo de alguien.
Hoy, mientras caminas por la vida, pregúntate: ¿Cómo puedo manifestar el Reino de Dios en mi entorno? Cada conversación que tienes, cada decisión que tomas, puede ser una oportunidad para reflejar la paz, el amor y la justicia que Jesús nos enseñó. Que tu oración no sea solo palabras, sino acción. Que, hoy, donde quiera que estés, muchos puedan experimentar que “el Reino de Dios se acerca”.
Señor, en medio del caos, anhelo tu Reino. Ayúdame a ser una portadora de tu paz, amor, gozo y justicia. Que mi vida refleje tu luz y sea un testimonio de tu presencia aquí y ahora. Amén.