Cuando llega el momento de creer, pero de creer de verdad que Dios hará, vienen tantos pensamientos y sentimientos, que casi logran apagar su voz.
El hecho de no ver la respuesta que esperamos rápido, o inmediatamente, trae desánimo, tristeza, decepción, frustración... Esos sentimientos son normales, seguimos siendo humanos y sentimos y no hay problema con sentir.
El reto está en sobrepasar lo que se siente, para darle paso y ver lo que se cree. SENTIR y CREER, son dos asuntos opuestos, el uno no tiene mucho que ver con el otro. Creemos que Dios habló, pero sentimos su silencio, creemos que el hará, pero sentimos que nada ocurre, creemos que Él es nuestro proveedor, nuestro libertador, nuestro refugio, nuestro todo.... Pero nos sentimos tristes, solos, desamparados.
Son momento difíciles donde nuestra fe es puesta a prueba, es algo parecido a hacer un pastel. Mezclas harina, huevos, leche, polvo de hornear, esencias y crees que esos ingredientes se convertirán en una deliciosa torta, pero no la ves! Solo sucederá si usaste las cantidades adecuadas, batiste de la manera correcta y "abandonaste" esta mezcla puesta en un molde que le dará la forma, dentro de un horno con una temperatura que solo esa mezcla soportará y aprovechará para llegar a su destino final: ser dulce al paladar, suave, útil para muchos.
Así son estos momentos, donde solo vemos cosas aisladas, ingredientes que necesitamos para tomar la forma que Papá Dios sabe que nos hará únicos, y la única cosa sensata que podemos hacer es abandonarnos en sus manos.
Estoy segura que la temperatura que experimentamos es la adecuada para que todo se una y trabaje para nuestros bien. Todos esos sentimientos y percepciones en lo natural, es lo que necesitamos para llegar a nuestro destino final: ser aprobados por Él, y poder ver lo que creemos.
"Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo."
1 Pedro 1:7 NTV
Estar en el horno, no es señal de un desastre. Allí es donde tomamos la forma adecuada, donde lo que sentimos es transformado para dar paso a Su verdad!!!! Aprovecha y déjate hornear!!!