Qué pensarías, si un día de repente, me vieras rubia? Haz el ejercicio, imagínalo ahora. Bueno, pues ocurrió. Fui rubia por varios días. Terrible! Una experiencia que no quiero volver a tener. Es horrible sentir que todos te miran; pensar en lo que estarán pensando, arrepentirte de lo que hiciste o dejaste de hacer, preguntarte mil cosas y no tener la respuesta. Al comienzo, quería explicarle a cada persona que fijaba sus ojos en mi cabeza, lo que había ocurrido en realidad, pero era imposible hacerlo.
Sólo los más cercanos conocían el proceso que durante meses viví con mi cabello y el objetivo que perseguía con esto. Quería tener un color casi imposible de tener y cuando estaba a punto, me vendieron una tintura del color equivocado! Fue un terrible accidente, un error que obviamente, no había planeado. Acaso alguien planea equivocarse?
Sé muy bien que el rubio no va conmigo. Tenía dos opciones: tinturarme otra vez con un "color decente" o aprovechar el momento, el error, hacer todo lo posible por arreglarlo y seguir adelante. Así que decidí asumir el error, y tratar de vivir normalmente. Tenía que esperar! Si hacía algo con mi cabello en ese momento iba a ser peor. Sólo me quedaba esperar...
Y ahí la situación se puso más difícil. No por mi, no por mi esposo, no por mis cercanos. Ellos sabían lo que estaba viviendo. Fue difícil por los demás, los que no sabían, los que me miraban y si decir nada decían todo! Los que dijeron, los que criticaron y opinaron sin saber.
Y sabes? El Espíritu Santo, habló conmigo! Qué dura realidad pude ver! Así soy Yo! Así somos tu y yo. Jueces!!!! Vemos a nuestro hermano, lo analizamos desde nuestra perspectiva, nos hacemos una película, no nos tomamos el tiempo de preguntar, es más a veces ni nos importa realmente, y entonces emitimos nuestro juicio: "Y ella que hizo? Rubia? Que ridiculez! Y hasta pensará que se ve bien!!!!!
A veces creamos toda una atmósfera de pecado donde sólo hubo un error... creamos toda una condena, donde lo único que se necesita es misericordia, gracia, o simplemente: "La violeta de genciana es la solución".
El final de esta historia es bueno. Jamás estuve tan cerca de lograrlo. Cuando pensé que ya no había solución lo logré! Mi error fue lo que necesité para alcanzar lo que quería! Cuando decidí ignorar los comentarios, aceptar el consejo que con humildad y conocimiento me dieron, y dejar de intentar dar explicaciones, lo asumí, lo arreglé y gané!
Cuánto nos evitaríamos si en realidad la vida completa de nuestros hermanos nos importara más que nuestros esquemas y pensamientos, más que como se ven, como se visten, como hablan. Es difícil, lo sé, pero no imposible. Solo basta acercarse, preguntar y entender. Intentar "ver el corazón" sin juicio, sin reproches, con amor.
"Por último, todos deben ser de un mismo parecer. Tengan compasión unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas. Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde."
1 Pedro 3:8 NTV
Que tal si hoy, nos acercamos y en humildad preguntamos: cómo estás? Con la única intención de saber, para ayudar, para amar.