Janet Mariño
(De la serie: Lo esencial)
Pero el justo vivirá por la fe.
Hebreos 10:38a
¡Vivir!
Una palabra corta, pero con un significado profundo que va mucho más allá de lo que solemos imaginar. Tristemente, muchas veces la reducimos a lo básico: respirar, comer, trabajar… y así, nuestra lucha diaria se enfoca solo en mantenernos con vida, olvidando que vivir de verdad es mucho más que simplemente existir.
Cuando Jesús nos habla de la vida abundante que Él vino a darnos, lo hace desde Su perspectiva. ¿Te has preguntado cómo se ve la vida abundante desde los ojos de Jesús?
Vivir en abundancia no es solo tener signos vitales; es experimentar la plenitud que Dios nos ofrece.
El texto de Hebreos, “el justo por la fe vivirá”, me hace pensar que todo lo que manifiesta vida en mí debe nacer de la fe. Desde que abro los ojos por la mañana, respiro, desayuno, voy al trabajo o estudio, me relaciono, enfrento dificultades, oro, espero en Sus promesas… todo es un acto de fe.
La fe se convierte entonces en un puente entre lo que Dios ha dicho y lo que aún no podemos ver. La fe nos lleva desde la promesa hasta su cumplimiento, nos sostiene en medio del vacío, nos conecta con lo que aun no podemos ver, pero que Dios ya declaró.
Aquí algunos versículos que nos ayudan a entenderla mejor:
“Pido al Padre que, de su gloriosa riqueza, les fortalezca interiormente por medio de su Espíritu; que Cristo habite por la fe en sus corazones, y que el amor sea la raíz y el fundamento de sus vidas.”
Efesios 3:16-17
“La fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.”
Hebreos 11:1
“Porque por fe andamos, no por vista.”
2 Corintios 5:7
“Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que recompensa a quienes lo buscan.”
Hebreos 11:6
Hay un pasaje más que ha traído esperanza a mi corazón en estos días:
“Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible provino de lo que no se ve.”
¡Todo lo que hoy vemos un día no existía! Y Dios, con Su palabra, trajo todo a la existencia.
Hebreos 11:3
¿No es maravilloso? Para mí lo es, porque sé que Él no cambia y sigue haciendo lo mismo hoy: creando ambientes, oportunidades, relaciones, trabajos, milagros… ¡aún desde la nada!
Aunque hoy no podamos ver, tenemos Sus promesas. Y aunque parezca que solo hay caos y oscuridad, ese es el escenario perfecto para que nuestra fe se fortalezca y podamos ver Su poder obrar.
Tal vez hoy solo veas problemas u oraciones sin respuesta. Pero quiero que esta palabra llene tu corazón de esperanza: Dios está en medio de tu caos, trayendo orden y creando algo nuevo para ti.
Recuerda: vivimos por fe. La fe nos da seguridad de que Dios está trayendo Su realidad a nuestra vida. Él está creando tu milagro.
Mientras esperas las respuestas de Dios, protege tu fe de los ladrones que vienen a robar, matar y destruir:
1. La duda
“Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.”
Romanos 10:17
Cómo actúa: Roba tu confianza en lo que Dios ha dicho.
Qué puedes hacer: Llena tu mente con la Palabra de Dios. Declara Sus promesas. La fe crece cuando escuchamos Su verdad.
2. El temor
“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor.”
1 Juan 4:18
Cómo actúa: Paraliza tu obediencia y te hace retroceder.
Qué puedes hacer: Habla con Dios en oración. Sentir miedo no está mal, es una oportunidad para experimentar Su amor perfecto.
3. La incredulidad
“¡Creo! ¡Ayuda mi incredulidad!”
Marcos 9:24
Cómo actúa: Te hace ver las circunstancias como más grandes que Dios.
Qué puedes hacer: Pide ayuda a Jesús. Él conoce nuestras luchas. Rodéate de testimonios que te recuerden Su poder.
4. El afán
“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.”
Filipenses 4:6
Cómo actúa: Te distrae, genera estrés, te enferma y te aleja de lo importante.
Qué puedes hacer: Entrega tus cargas cada día. Vive un día a la vez. Busca primero Su Reino.
5. La culpa
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.”
Romanos 8:1
Cómo actúa: Te hace sentir indigna del amor y los planes de Dios.
Qué puedes hacer: Recuerda que ya fuiste perdonada. Dios quiere darte vida abundante. ¡Su respuesta llegará!
6. La decepción
“El Señor tu Dios está en medio de ti, guerrero victorioso; se gozará en ti con alegría, en su amor guardará silencio, se regocijará por ti con cantos de júbilo.”
Sofonías 3:17
Cómo actúa: Enfría tu fe tras una pérdida o desilusión. Te hace sentir que Dios te ha fallado.
Qué puedes hacer: Confía en que Dios sigue obrando, incluso en el silencio. Él sabe lo que te conviene y cuándo.
7. El orgullo
“Antes del fracaso viene el orgullo; antes del honor, la humildad.”
Proverbios 18:12
Cómo actúa: Te hace pensar que puedes sola, que es ridículo esperar o creer.
Qué puedes hacer: Reconoce tu necesidad diaria de Dios. Mantén un corazón humilde. Deja que tu fe crezca en los tiempos de espera.
Hoy te animo a que recuerdes cada palabra que Él te ha dado. Escribe Sus promesas, medítalas, repítelas… ¡deja que tu fe se fortalezca! Muy pronto, podrás ver.
Padre Dios gracias por cada promesa que me has dado, gracias porque tu no cambias, tu permaneces fiel. Gracias por cada vez que he podido verte actuando en mi vida o en la de otras personas, eso hace que mi fe crezca. Ayúdame cuando no puedo creer, dame tu paz para esperar y tu sabiduría para actuar. Amén